Si lo prefieres, déjanos tu teléfono y te llamamos en menos de 24 h laborables. La llamada dura 15 minutos: confirmamos zona, contexto y agendamos la visita del especialista directamente.
Tu cama debería ser tu refugio. Vamos a devolverte el descanso.
Vamos a tu casa o a tu hotel, sin prisa. Inspeccionamos cada rincón donde podría haber actividad y te contamos lo que hemos encontrado en palabras humanas. Si hay chinches, te lo decimos. Si no las hay, también. Y a partir de ahí, decides tú.
Una casa empieza por la cama. Cuidarla es cuidar a quien duerme en ella.
En Ygeria llevamos años cuidando la salud de los lugares. Hemos aprendido que cuando aparecen chinches —en una casa o en un hotel— no es sólo un problema de plaga. Es un problema de descanso, de intimidad y de confianza. Por eso no tratamos chinches como se fumiga un sótano: lo hacemos como quien entra en el dormitorio de alguien, con respeto.
No vamos a meterte miedo. Vamos a entender qué está pasando en tu cama, en tus rodapiés, en tu sofá. Si hay actividad, te decimos qué tipo y cuánto. Si lo que ves no es chinche —pasa más de lo que crees—, también te lo decimos. Y si tu caso necesita algo que no hacemos nosotros, te lo decimos igual.
Es la base de todo lo demás.
Probablemente te ha pasado algo así.
Llevas semanas con picaduras y has dejado de invitar a nadie a casa. Has lavado todo a 60 grados, has tirado el colchón, has comprado fundas. Y siguen.
O eres familia con niños pequeños y te aterra que entre un técnico con productos químicos en la cuna. Llamaste a una empresa, fumigaron, te dijeron "garantizado", y a las pocas semanas estaban otra vez.
O diriges un hotel y la última reseña en Booking mencionó la palabra. Sabes lo que cuesta cada noche que esa habitación queda vacía durante los próximos dieciocho meses.
Las tres situaciones tienen el mismo origen: el tratamiento anterior no llegó al fondo. Y mientras no se haga bien, vas a seguir en el mismo punto dentro de unos meses.
Por eso existimos. Para que sepas, sin presión, qué hay en tu cama. Y para que vuelvas a dormir.
Con respeto. Y con un sistema propio.
No improvisamos. Aplicamos un protocolo desarrollado por nuestro equipo técnico —el Sistema Bye Bye Chinches— que integra varias tecnologías de aplicación que el sector usa por separado pero no combinadas. Ataca huevos, ninfas y adultos en el mismo tratamiento, y llega a huecos donde una fumigación normal no alcanza.
Y antes que la técnica va la calma. Te explicamos qué vas a ver, qué tienes que preparar y qué pasa después. Una intervención bien hecha empieza por una persona en tu casa que sabe lo que está tocando y se toma el tiempo de contártelo.
Al final, te lo entregamos por escrito. Lo que hicimos, dónde y cómo. Y un compromiso firmado de un año.
Cuatro pasos. Sin prisa.
Te visitamos y escuchamos
Inspeccionamos cama, sofá, rodapiés, cuadros, enchufes y zonas adyacentes. Identificamos focos vivos y diferenciamos lo que es actividad real de lo que no lo es. Sin esto, cualquier tratamiento es lotería.
Aplicamos el Sistema Bye Bye Chinches
Protocolo propio que llega a huevos, ninfas y adultos en una sola intervención. Sin biocidas agresivos en zonas de descanso. Plazo de seguridad de unas horas —no de días— y vida normal al día siguiente. En hoteles, la habitación se reabre la jornada siguiente.
Verificamos en frío
Volvemos a las dos semanas para verificar. Esa es la fase crítica: ahí se ve si el sistema funcionó del todo. En hotelería, el seguimiento pasa a ser preventivo continuo de toda la propiedad.
Un año contigo, por escrito
Si en los doce meses siguientes vuelves a ver una sola chinche en una zona tratada, volvemos. Sin que pagues nada. Sin "actividad residual" ni excusas técnicas. Esto lo firmamos porque sabemos que el sistema sostiene la palabra.
Un equipo que entra en muchas casas. Y en muchos hoteles.
Somos Ygeria, empresa inscrita en el Registro Oficial de Establecimientos y Servicios Biocidas con el número 103-PA-SB. Llevamos años cuidando la salud ambiental de hogares, hoteles, residencias y centros a nivel nacional.
Para chinches desarrollamos un sistema propio porque el mercado nos parecía corto: tratamientos rápidos, garantías cortas, repetición continua. Quisimos hacer algo distinto. Por eso aplicamos el Sistema Bye Bye Chinches en exclusiva en zona y por eso podemos firmar un año de garantía cuando casi nadie lo firma.
Trabajamos con cadenas hoteleras con plan preventivo continuo. Y con familias que querían dormir tranquilas otra vez. Te tratamos como queremos que nos traten en nuestra propia casa.
Dos formas de cuidar el descanso, según quién duerme allí.
Tu hogar, sin huellas visibles del tratamiento.
Te explicamos antes lo que conviene preparar para que el tratamiento funcione a la primera, sin tener que volver a empezar.
- Discreción total
- Sin biocidas agresivos en cunas ni colchones
- Vida normal al día siguiente
- Asesoría previa de preparación
- Verificación a las 3 y 6 semanas
- 1 año de garantía firmada por escrito
Tu reputación, protegida antes de que pase nada.
Una sola reseña con la palabra "chinches" en Booking o TripAdvisor afecta a tu ocupación durante meses. Por eso las cadenas serias trabajan con nosotros en plan preventivo continuo —protegemos cada habitación antes de que aparezca un problema.
- Plan preventivo continuo de toda la propiedad
- Protocolo de respuesta rápida ante incidencia
- Habitación reabierta al día siguiente
- Formación al personal de housekeeping
- Documentación para inspectores y reclamaciones
- Contrato anual a medida
Algunas cosas que no vamos a hacer contigo.
No vamos a meterte miedo. No te vamos a contar historias dramáticas para que firmes hoy. Te vamos a contar lo que encontramos en tu casa o en tu hotel, ni más ni menos.
No vamos a meterte prisa. Si necesitas hablarlo con tu pareja o con tu dirección de hotel, tómate los días que hagan falta. Nuestro calendario aguanta.
No vamos a vendernos tratamientos innecesarios. Si lo que ves no es chinche, te lo decimos y nos vamos sin cobrarte. Pasa más de lo que crees.
No usamos pulverizaciones agresivas en zonas de descanso. Nuestro sistema está pensado precisamente para no contaminar cunas, colchones, sofás ni almohadas.
Trabajamos despacio. Por eso atendemos pocos casos nuevos cada semana. No es una técnica de venta: es un compromiso operativo con cada cliente.
Un año contigo, por escrito.
Si en los doce meses siguientes al tratamiento detectas una sola chinche en una zona que tratamos nosotros —en tu casa o en una habitación de tu hotel— volvemos. Sin que pagues nada. Sin discusiones sobre "actividad residual" ni sobre "huéspedes que llegaron ayer". Sin letra pequeña.
Esto lo podemos firmar porque elegimos los casos con honestida
El acompañamiento técnico.
La inspección, el diagnóstico firmado y el presupuesto son una cosa sola: el acompañamiento. A partir de ahí, el tratamiento es a medida —según el tamaño, el nivel de afectación y el tipo de propiedad.
Vivienda estándar con foco localizado en una habitación. Si la infestación está extendida a varias zonas, presupuesto exacto tras la inspección.
Según número de habitaciones, frecuencia preventiva y contrato anual. Te enviamos propuesta detallada en 48 horas tras la visita.
Cobramos esto con calma porque lo hacemos con calma. Un técnico cualificado en tu casa o en tu hotel durante el tiempo necesario, y un informe redactado sin reloj. Si finalmente decides continuar con el tratamiento, el coste de la visita se integra en el presupuesto.
Si has llegado hasta aquí es porque necesitas volver a dormir.
Tómate tu tiempo. Cuando estés preparado, escríbenos o llámanos. No vamos a presionarte. Esto no es una venta: es una visita tranquila, técnica y humana.
Si prefieres WhatsApp, Cristina (planificación) te responde personalmente. Si prefieres una llamada, te atendemos en menos de 24 horas laborables.
